Triduo en honor de Santa Teresa en Sanlúcar de Barrameda

Los pasados días  13, 14 y 15 de Octubre se ha celebrado en la Iglesia Conventual del Monasterio de Santa Teresa de Jesús de Sanlúcar de Barrameda solemne triduo y función de Iglesia dedicada a la reformadora del Carmelo. El triduo que anualmente celebra la comunidad de Madres Carmelitas Descalzas ha sido oficiado por los PP. Carmelitas Descalzos de San Fernando y en el día de la Santa concelebraron también los PP. Capuchinos, capellanes de este Monasterio.

Cabe destacar que la imagen de la Seráfica Madre, Teresa de Jesús, se custodia durante el año en la clausura del Monasterio y que solo en esta ocasión puede verse al culto en la Iglesia.

 

 

 

 

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Crónica del curso “Magisterio integral de San Juan de la Cruz”

El Curso que hemos tenido durante los días 22 al 29 de Mayo, en las Hnas. Mercedarias de la Caridad de Cájar (Granada) han sido días de Gracia por la enseñanza magistral del P. José Vicente Rodríguez, o.c.d. que nos ha hecho ahondar en el magisterio ordinario y escrito de nuestro Santo Padre Juan de la Cruz.

Y gracia, fue el primer encuentro con NN.PP. de Granada. Desde que supieron de nuestra llegada, el P. José Marín vino a nuestro encuentro para llevarnos al Convento. Los Padres y postulantes nos esperaban con un recibimiento engrandecido por el clima de familia y, tras enseñarnos toda la casa, visitamos la celda del P. Guillermo. Momento de oración y gracia.

Y, después de obsequiarnos con una exquisita merienda, partíamos el P. José Vicente y las hermanas con el postulante Ángel -extraordinario conductor- que nos llevaría hasta la casa de Cájar.

Hermosa casa y qué bien llevan puesto el apellido “de la Caridad” las Hnas. que allí moran. No hay palabras para expresar, la atención de cada una en todos los momentos allí vividos. Siempre disponibles, atentas a cualquier cosa, parecía que estábamos en nuestra propia casa. Desde aquí nuestro GRACIAS y que el Señor las siga bendiciendo siempre en su precioso carisma. Tienen en la Iglesia un San José original y precioso.

Y, mientras andábamos metidas de lleno en las poesías y escritos del Santo… nos llegó la noticia de que nuestras Hnas. de Granada nos esperaban.

Y… entrar en ese relicario fue demasiado grande, estar en la ermita del Santo -sin palabras-, el silencio de aquel claustro, el murmullo de su fuente, parecía querer llegar a nuestras almas y llegó en la Eucaristía que más tarde concelebraban los PP. José Vicente, José Marín y David, en la que también están presentes todos los postulantes. La canción de “La Fonte” en la Comunión fue, “pleno día” en el gozo de experimentar al Santo Padre, tan cercano, tan vivo entre nosotros. Cerró este gran día una merienda –cena. Y de nuevo a Cájar con el P. Marín y Luís, otro postulante. ¡Qué felices nuestros Santos Padres, mirándonos desde el balcón del cielo! Un día pleno en doctrina en la mañana, de la mano del P. José Vicente y de gozo inexpresable en la tarde en la fundación de Granada donde respiramos al “medio fraile, celestial y divino” de nuestra Santa Madre, Teresa de Jesús.

Las recreaciones hermosas; vimos en ellas “El retablo teresiano de Toledo”. Hermoso de veras y unos DVD de Santa Isabel de la Trinidad que nos traía el Padre. Tampoco faltaron chistes, “La historia del flamenco”, (a cargo de nuestra Hna. Celia), cantos, poesía… en el encuentro que tuvimos con la Comunidad de Hnas. Mercedarias en la casa. Días entrañables y fraternos.

Y el 29, llegó a su fin nuestro gran curso. Volvimos de nuevo a Granada, no sin antes conocer a la Patrona: la Virgen de las Angustias, que la pudimos contemplar en su mismo camarín. Aquella hermosa fuente de las batallas… etc. Almuerzo en las Madres y con las maletas “a punto” llegamos a nuestro autobús.

Mientras recorríamos el andén de salida, recordaba aquellas granaínas de Chacón:

Viva el Puente del Genil./ Viva la Graná que es mi tierra./ Viva el Puente del Genil./ La Virgen de las Angustias, / la Alhambra y el Albaicín.

Magisterio integral de San Juan de la Cruz (viva voz y escrito)

Curso de formación permanente impartido por el Rvdo. P. José Vicente Rodríguez del 22 al 29 de mayo de 2017 para las carmelitas descalzas profesas de nuestra federación.

 

ENCUENTRO

Entrar en esta casa

es pisar descalza

un precioso relicario

de santidad y bonanza.

Todo nos habla del Santo,

del “medio fraile” de Teresa,

del cantor de la Hermosura;

el que supo del AMOR

hasta alcanzar la locura

de entrar descalzo a la Vida,

adentrándose en su Dios.

Si de aquella carcelilla

tantos versos nos dejara…

¿Versos en una cárcel?

¿Versos escribe el poeta?

Sí, porque la Belleza

la tenía en su interior.

Y… podía ver la Fonte

y también la creación,

y la Trinidad Divina

porque, aunque en cárcel vivía,

era libre en su SEÑOR.

Y podía volar con alas

y expresar el nacimiento

de su Dueño y Salvador.

A descalzos y descalzas

hoy nos une tu presencia

en esta casa bendita.

Y… gozaremos de la Fonte,

de aquella Fonte escondida

en el PAN que nos da Vida,

que es entrega y alimento,

que es Fuego y Fortaleza,

Luz e infinita grandeza

para aquel que es su Dios,

la Fuente de la Belleza.

Gracias, Santo Padre,

por este regalo de AMOR,

de la mano de la Reina

y Hermosura del Carmelo,

en este trozo de cielo,

cielo de tu corazón.

Mariángeles del Reino.

Cájar, 24 de mayo 2017

Y en la herida, ven, mi Amado

sanjuancruzestampa

En la canción primera del Cántico espiritual:

¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
Habiéndome herido;
Salí tras ti clamando, y ya eras ido.

San Juan de la Cruz nos habla de una herida hecha por el Amado al alma; el Amado ha huido y el alma se queda clamando. En la canción nueve:

¿Por qué, pues has llagado
Aqueste corazón, no le sanaste?
Y pues me le has robado,
¿Por qué así le dejaste,
Y no tomas el robo que robaste?

 El alma sigue buscando el descanso en el que le ha llagado, sigue anhelando la presencia del Amado y le pregunta, como quien habla a solas, por qué no le ha sanado ésta herida, lo dice con el corazón lleno de lo que ama, de lo que realmente le da sentido a su vida.

El alma en el encuentro con Jesús, es herida y busca incansable a Aquel que le ha herido, lo hace sin descanso, sin pensar en lo que hay a su alrededor, sino es para preguntarle por su Amado, esa ha de ser nuestra actitud frente a los otros, en cada uno mirar el rastro de la huella de Dios que nos ha creado a su imagen y semejanza, en ellos atendemos y amamos Al que tanto nos ama; el alma enamorada solo encuentra descanso en su Amado, en contemplarle y amarle, lo podemos decir con el Cantar de los Cantares: “busqué el amor del alma mía, lo busqué sin encontrarlo, encontré el amor de mi vida, lo he abrazado y no lo dejaré jamás”. El alma herida de amor, busca hasta hallarle, y lo abraza cuando lo encuentra en su “centro y mitad” en lo más recóndito de su ser, sí, allí en ese castillo de diamante o muy fino cristal, donde en el centro habita nuestro Ser más anhelado, allí será donde le podamos abrazar completamente sin dejarlo jamás, de allí  brota amar a cada ser en Él y servirle en los otros. Sólo cuándo le encontremos descansaremos.

En esta canción nos atrevemos a preguntar el por qué esta herida no ha sido sanada –¿Por qué, pues has llagado Aqueste corazón, no le sanaste? – nosotros tenemos tendencia a buscar en Dios un amor totalmente distinto, cada uno de una manera, pero el Amor se Crucificó y Resucitó por nosotros, sólo en este encuentro con Jesús llegamos a la respuesta de no ser sanada la herida; pero si miramos a nuestro alrededor, el fuego para que dé calor  hay que mantenerlo vivo, así es esta herida, hay que mantenerla viva, necesita no ser sanada para vivir constantemente con el corazón despierto para buscarle; si no es sanada sabemos que está allí, porque duele, pero no es un dolor que moleste, antes es deseado; cuando somos heridos por este Amor, es imposible ya sanar, por eso dice el mismo San Juan de la Cruz: “porque de esta manera el corazón que está llagado con el dolor de tu ausencia, sanará con el deleite de tu dulce presencia”. A mi juicio, esta presencia solo es verdaderamente contemplada en el Encuentro Definitivo con Jesús, donde lo veremos tal cual es.

Siguiendo la canción nueve dice: “ Y pues me le has robado (el corazón), este es un robo necesario para cada uno de nosotros; es un robo que deberíamos desear, pues es sacarnos de nosotros mismos, de nuestra nada para hacernos felices; “por eso el que está enamorado se dice tener el corazón robado o arrobado de aquel a quien ama, porque le tiene fuera de sí, puesto en la cosa amada; y así, no tiene corazón para sí sino para aquello que ama”. Y lo mejor es que quien le ha robado conoce mejor que nosotros que es lo que nos hace feliz.

Pero quedémonos mejor con la terminación de la canción:

“¿Por qué así le dejaste,
y no tomas el robo que robaste?”

Ojalá que todos lleguemos a vivir en un ansia de amor tal que sólo deseemos buscar a Jesús, sin miedo a lo que vayamos encontrando en nuestro camino, ni las fieras, ni las flores, somos lo que somos, y lo mejor de todo es que el Amado conoce todo eso y lo ama, porque él nos ha creado, sabe que somos barro; ojalá que le podamos responder manteniendo la herida viva y dejándole hacer en nuestro ser.

Yudis Isabel de la Santa Cruz

“LLENA DE GRACIA”

Ocho de diciembre, día en que celebramos la gloriosa imagen del cielo, a nuestra Madre Inmaculada.ribera_inmaculada_jpg

Hoy en cada corazón debe resonar ese bello saludo del Ángel: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”, este saludo es también para nosotros, que queremos estar en gracia de Dios, que queremos servirle desde nuestra sencillez, desde lo humano, con nuestras debilidades, pero ante todo con un corazón lleno de buenos deseos, sentimientos para con nuestros hermanos.

Llena de gracia” —en el original griego kecharitoméne— es el nombre más hermoso de María, un nombre que le dio Dios mismo para indicar que desde siempre y para siempre es la amada, la elegida, la escogida para acoger el don más precioso, Jesús, “el amor encarnado de Dios”. Son las palabras de nuestro querido Papa Emérito Benedicto XVI y que a lo largo del día debemos hacer nuestras, pues en María también hemos sido elegidos, porque ella nos ha dado a luz al Creador, lo dice san Anselmo en uno de sus sermones: “Dios es pues, el Padre de las cosas creadas; y María es la madre de las cosas recreadas. Dios engendró a Aquel por quien todo fue hecho; y María dio a luz a Aquel por quien todo fue salvado”; pero nosotros en Cristo, a quien ella dio a luz, somos elegidos, nos hacemos hijos en el Hijo; en nosotros también podemos engendrar a Jesús y darlo a luz, a eso estamos llamados en nuestra vida como cristianos. Nosotros, invitados a ser llenos de gracia, somos imagen y semejanza de nuestro Creador, igual que nuestra Madre.

María, mujer hecha de barro como todos nosotros, es la gloriosa imagen del cielo, ella se ha hecho pequeña entre los pequeños, se hizo hija de Dios.  Lo podemos decir con las bellas palabras de José Luis Martín Descalzo en su poema “Pequeña Esclava”:

Pero tú has mirado a esta pequeña esclava,
Has roto sus cadenas, has quebrantado su yugo,
Y le has concedido la única sujeción que es libertad:
La de ser hija y esclava tuya.”

Así se siente el corazón que quiere entregarse de lleno, desde su condición, al Dios que es todo amor; todo aquel que se ve pobre por sus pecados se va situando en un lugar muy cercano a la Salvación, porque entonces Dios será su necesidad. Como la Virgen, hemos de lanzarnos en manos de Dios, con la confianza del que en El todo lo espera y cree… y decir como María: Hágase en mí según tu palabra.

El Prefacio de la Solemnidad de la Inmaculada nos dice:

Porque preservaste a la Virgen María
de toda mancha de pecado original,
para que en la plenitud de la gracia
fuese digna madre de tu Hijo
y comienzo e imagen de la Iglesia,
esposa de Cristo,
llena de juventud y de limpia hermosura.
Purísima había de ser, Señor,
la Virgen que nos diera el Cordero inocente
que quita el pecado del mundo.
Purísima la que, entre todos los hombres,
es abogada de gracia,
y ejemplo de santidad.

Aquí encontramos una gran razón para acogernos a la Madre Pura, y tenerla como modelo de santidad.

Señor ven con nosotros, que nos has dado tu gracia y queremos agradarte con nuestras acciones, sabemos nuestra condición de pecadores, pero Tú María, ruega por nosotros, para que seamos completamente de Dios; Tú que eres Santuario de la gloria del Señor, Tú que nos proteges en la peregrinación por este mundo, guárdanos y guíanos.

Por Yudis Isabel de la Santa Cruz