Bujalance, es una ciudad situada en el mismo corazón de Andalucía, en la campiña alta, con suaves y fértiles colinas dedicadas sobre todo al cultivo olivarero, distante 42 kilómetros de la capital de provincia, Córdoba. Bujalance fue la cuna de Acisclo Antonio Palomino de Castro y Velasco (1655 – 1726), pintor y tratadista de pintura, llamado el Vasari español. Fue pintor de Cámara de Carlos II y Felipe V, y último maestro de la escuela madrileña de pintura, entre cuyas obras más notables se encuentra la impresionante cúpula del Sagrario de la Cartuja de Granada.

También en esta fértil tierra, surcada por antiguas calzadas romanas, y durante el mandato del General de la Orden Fr. Miguel de Santa María, se llevaría a cabo la fundación de un convento de Carmelitas Descalzas.