La venta de dulces por esta comunidad se remonta a los años 60 y se acentuó a finales de los 70 y principio de los 80. Las recetas que conservan  aunque ya no les es necesario mirarlas, provienen, en primer lugar, de las propias monjas, de sus abuelos, de la tradición de sus pueblos.

Los dulces del Monasterio de la Purísima Concepción de Úbeda tratan de ser lo más naturales posibles, evitando el uso de conservantes y estabilizantes. Los ingredientes fundamentales son: manteca de cerdo ibérico, harina candeal, azúcar, huevo, aceite de oliva y almendra marcona, y leche para las cremas de chocolate o vainilla.

Los dulces básicos que componen la carta del Monasterio son: bizcochadasroscos de huevo, magdalenas de coco, pastas de coñac, perrunas, roscos de anís, empanadillas de cabello de ángel, nevaditos selectos, teresitas y, aunque sean más propios de la Navidad (accesibles también a lo largo de todo el año), mazapanes, pasteles de Gloria y polvorones (del país, almendra o chocolate). Una vez por semana (los martes) se hacen tortas de mantecachocolate. Y objeto de encargo son el delicioso brazo de gitano, las tartas, los borrachuelos y los roscos fritos. Con motivo de alguna festividad concreta o en determinadas épocas del año se realizan otro tipo de labores dulces o saladas.

Más información sobre el obrador:

SÁNCHEZ LATORRE, M. Patrimonio inmaterial y pastelería: el obrador del Monasterio de Carmelitas Descalzas de Úbeda (Jaén). Texto completo.

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