Obras, obras, obras…

Oración y vida son un tándem en el pensamiento teresiano. Como lo son también Dios y el hermano, Marta y María, inteligencia y corazón. No apuesta Teresa sólo a una carta sino que siempre tiene dos ases en la manga para poder equilibrar el sentido al que le lleva la pasión por el Dios de las Misericordias.

Las grandes proezas de los santos siempre se juegan en el terreno de lo cotidiano, en las pequeñas cosas y Teresa de Jesús eso lo sabe muy bien. Es ahí donde su pensamiento aterriza y se deja guiar por los hilos del sentido común. Porque ahí, en el día a día, se juegan las más grandes batallas. Ella lo sabe y por eso no puede desaprovecharlo. Inútil sería construir una torre sin el fundamento de las obras, nos viene a recordar en las séptimas moradas. Por ello, el trabajo manual e intelectual son fundamentales para entender la propuesta teresiana.

El espacio cotidiano del trabajo, de ganarse el pan a fuerza de brazos, está siempre presente entre los renglones que escribe la Santa Madre. No un trabajo que nos evade de la realidad sino al contrario, un trabajo que nos orienta a la solidaridad: Procurad tomar trabajo por quitarle al prójimo cuando se ofreciere. (V 3,12); un trabajo que nos orienta a la misión: Descanso sería que no se acabase la vida hasta el fin del mundo, por trabajar por tan gran Dios. (V 4,11).

Sin embargo no olvida Teresa que el trabajo siempre nos mantiene en una actitud de constante atención al interior, una atención plena, que no nos tiene que distraer sino que al hilo del mismo se siguen fraguando el diálogo entre «Dios y el alma»: En las mismas ocupaciones, hemos de retirarnos a nosotros mismos. (Camino 29,5); Pongan mucho en los ejercicios de manos, que importa infinitísimo. (Cta. 107,3).

El amor… hace tener por descanso el trabajo. (Med. Cantares 7,8 E.5.2);

Entre hilo e hilo se construye la persona a la par que se consigue el sustento. Y la vida se va llenando de la presencia interior de un Dios que siempre se derrama en forma de descanso.

Por Fr. Fernando Donaire, OCD.

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